Saber leer la composición de un producto capilar es una de las habilidades más valiosas si quieres cuidar tu pelo de forma consciente.
Aunque al principio parezca complicado, con unas cuantas reglas básicas podrás identificar rápidamente si un champú, acondicionador o mascarilla te beneficiará… o si es mejor dejarlo en la estantería.
En este artículo aprenderás a interpretar el INCI (lista de ingredientes), a reconocer los componentes más comunes y a hacer una preselección inteligente antes de comprar.
1. No te fíes solo de la pegatina
Las promesas de marketing de un envase pueden sonar muy atractivas: “hidratación profunda”, “brillo instantáneo”, “reparación total”…
Pero la realidad es que lo único fiable en la etiqueta es la lista de ingredientes, normalmente impresa en letra pequeña bajo el título “INCI” o “Ingredientes”.
2. ¿Qué es el INCI?
El INCI (International Nomenclature Cosmetic Ingredient) es la nomenclatura internacional de ingredientes cosméticos.
Sus dos reglas principales son:
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Orden por cantidad: los ingredientes aparecen en orden descendente de concentración. El primero es el más abundante y el último, el menos presente.
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Atención al “Perfume” o “Parfum”: todo lo que aparece después suele estar en cantidades tan pequeñas que su efecto es mínimo o nulo.
3. Ingredientes clave en los productos capilares
Agua
Normalmente el primer ingrediente, aporta la base líquida del producto.
Agentes espumantes (tensioactivos)
Son los responsables de limpiar y generar espuma.
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Aniónicos: más comunes, eficaces, pero a veces más agresivos. Ejemplos:
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Sulfatos: Sodium Laureth Sulfate (SLES), Sodium Lauryl Sulfate (SLS), Sodium Coco Sulfate (SCS).
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Carboxilatos (jabones).
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Sulfonatos, Tauratos, Sulfosuccinatos.
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Anfóteros: más suaves y menos irritantes. Ejemplos: Cocamidopropyl Betaine, Coco Glucoside, Disodium Cocoamphodiacetate.
💡 Si quieres aprender más sobre sulfatos, te dejo un artículo especializado .
Proteínas, emolientes y humectantes
Son los nutrientes esenciales del cabello:
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Proteínas (P): reparan y fortalecen.
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Emolientes (E): suavizan y aportan brillo.
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Humectantes (H): hidratan y retienen la humedad.
Un producto puede combinar varios (PE, PH, EH o PEH). El orden en la etiqueta indica cuál predomina.
Sodium Chloride
La sal común, utilizada para espesar el producto. Suele ir acompañada de ácidos como Lactic Acid o ácido cítrico.
Extractos de hierbas
Ideales para cabellos grasos: romero, bardana, tomillo, ortiga… pero ojo, pueden resecar el cabello dañado.
Siliconas, parafinas y PEG
No son imprescindibles en champús. El pelo dañado puede beneficiarse puntualmente, pero el cabello fino puede quedar pesado o con aspecto sucio. Ejemplos: Dimethicone, Paraffinum Liquidum, PEG-, Quaternium-.
Conservantes
Evitan el crecimiento de hongos, bacterias y levaduras, y ayudan a mantener el aspecto y la textura del producto.
Perfume / Parfum
Todo lo que viene después está presente en cantidades mínimas. Si ves “aceite de argán” después de esta palabra, no esperes que hidrate tu cabello de forma significativa.
4. Consejos finales para elegir mejor
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Revisa siempre los primeros 5-7 ingredientes: son los que más peso tienen en la fórmula.
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No te dejes llevar por frases como “natural” o “sin químicos” sin mirar la lista real.
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Aprende poco a poco a reconocer los componentes que tu cabello ama… y los que prefiere evitar.
📌 Conclusión: entender el INCI es el primer paso para dejar de comprar productos al azar y empezar a invertir en lo que realmente funciona para ti.
Tu pelo y tu bolsillo te lo agradecerán.