Porosidad del cabello: qué es, tipos y cómo cuidarlo

La porosidad del cabello es un factor clave para entender cómo cuidar tu melena y qué productos elegir.
Conocer tu tipo de porosidad te ayudará a identificar cómo tu pelo absorbe y retiene la hidratación y, así, crear una rutina capilar adaptada a sus necesidades reales.

¿Qué es la porosidad del cabello?

La porosidad es la capacidad del cabello para absorber y mantener la humedad y los nutrientes.
Depende del estado de la cutícula, la capa exterior de la fibra capilar, que actúa como escudo protector frente a factores externos como temperatura, humedad, radiación solar y procesos químicos (tintes, permanentes, decoloraciones…).

Cuando la cutícula está cerrada, el cabello retiene mejor la hidratación. Cuando está muy abierta, el agua y los nutrientes entran con facilidad… pero también se pierden rápidamente.

Tipos de porosidad y sus cuidados

1. Porosidad baja

Características:

  • Cutículas muy cerradas y unidas.

  • Cabello suave, brillante, elástico y sin frizz.

  • Poco volumen y resistente a tintes.

  • No pierde humedad fácilmente, pero tarda en absorberla.

  • Lento para secarse y propenso a saturarse con productos.

  • En la prueba del vaso: flota o tarda más de 2-3 min en hundirse.

Cuidados recomendados:

  • Usa productos ligeros y de base acuosa (aloe vera, extractos herbales, miel).

  • Acondicionador sin proteínas tras el lavado con agua tibia.

  • Tratamientos hidratantes profundos con calor para abrir cutícula.

  • Emolientes como manteca de karité, aceite de jojoba o aceite de coco (en poca cantidad y sin tocar raíces).

  • Humectantes como glicerina o miel.

  • Champú clarificante de forma regular para evitar acumulación.

Evita:

  • Productos densos o muy ricos en proteínas.

  • Ingredientes ácidos como vinagre.

  • Petrolatum, parafinas, siliconas insolubles y ceras sintéticas.

2. Porosidad media

Características:

  • Cutículas medianamente abiertas.

  • Porosidad más común, conocida como cabello “normal”.

  • Acepta y retiene hidratación y proteínas con facilidad.

  • Compatible con una amplia variedad de productos.

  • Puede tender hacia porosidad alta o baja.

  • En la prueba del vaso: se hunde lentamente, quedando a medio camino.

Cuidados recomendados:

  • Alterna productos para porosidad alta y baja según necesidades.

  • Usa proteínas de forma ocasional.

  • Champús clarificantes de vez en cuando.

  • Cepilla solo después de aplicar acondicionador o justo tras el lavado.

  • Aplica acondicionador de medios a puntas.

  • Lava con agua tibia.

Evita:

  • Altas temperaturas, rayos UV, viento.

  • Cepillados fuertes y toallas ásperas.

  • Agua muy caliente, salada o clorada sin protección previa.

  • Abuso de proteínas en productos diarios.

3. Porosidad alta

Características:

  • Cutícula muy abierta.

  • Cabello áspero, seco, sin brillo, frágil y con tendencia al encrespamiento.

  • Generalmente dañado por químicos o calor excesivo.

  • En la prueba del vaso: se hunde en menos de 1 minuto.

  • Absorbe la hidratación rápidamente, pero la pierde igual de rápido.

  • No acumula fácilmente los productos.

Cuidados recomendados:

  • Limpieza suave con co-wash como método principal.

  • Limpieza profunda solo una vez al mes.

  • Mascarillas hidratantes y reconstructivas (ricas en proteínas) al menos una vez por semana.

  • Leave-in para mantener hidratación.

  • Sellar con aceites para dar brillo y suavidad.

  • Seguir el método LOC (Leave-in, Oil, Cream).

Evita:

  • Altas temperaturas, rayos UV y viento.

  • Cepillados agresivos y toallas ásperas.

  • Agua caliente, salada o clorada sin protección.

  • Procesos químicos como alisados, decoloraciones o permanentes frecuentes.

  • Gomas finas con metal y horquillas metálicas.

    Cómo comprobar la porosidad de tu cabello

    Existen varios métodos:

    – Prueba del vaso: coloca un cabello limpio y seco en un vaso con agua a temperatura ambiente y observa cómo se comporta.

    – Tiempo de absorción y secado: observa cuánto tarda tu cabello en mojarse y en secarse después del lavado.

    – Sensación al tacto: pasa los dedos por el cabello y evalúa si la cutícula se siente lisa o rugosa.

    Descubre tu porosidad

    Haz clic en el siguiente botón y realiza nuestro test de porosidad para saber exactamente qué tipo tienes y cómo cuidarlo.